Propiedades y beneficios del ajo

Publicado el 2 de noviembre de 2015

Ajo

El ajo es el rey de la dieta mediterránea y uno de los productos más valorados de la medicina tradicional. El penetrante olor del ajo ha presidido durante siglos tanto las cocinas como las boticas, regalándonos sabor y salud a raudales. Sus virtudes medicinales siguen estando plenamente vigentes. Descúbrelas en este artículo.

Propiedades curativas del ajo:

Este alimento ocupa con todo merecimiento uno de los papeles más importantes dentro de la medicina natural. Y es que tomar ajos a diario es un excelente preventivo que nos ayudará a mantener nuestro estado de salud en óptimas condiciones. Se trata, sin duda alguna, del rey de la botica.

Ajo para eliminar los callos:

Si te encuentras con que un callo te está dando la lata, pon fin al sufrimiento con este remedio tradicional. Consiste en cortar una lámina muy fina de ajo y colocarla sobre el callo hasta que se ablande. Puedes fijarla con una venda o algo similar. Ten en cuenta que el ajo puede irritar la piel, por lo que te recomendamos que protejas la piel que rodea el callo con un poco de vaselina.

Elimina la mucosidad con ajo:

Para parar en seco el molesto moqueo que tan frecuente resulta durante el invierno y cuando estamos resfriados, no hay nada mejor que picar finamente un par de dientes de ajo y respirar su fuerte olor. No hace falta que estés mucho tiempo, en pocos minutos el moqueo parará.

Jarabe de ajo contra las anginas:

Si eres propenso a sufrir este molesto trastorno, prepara este jarabe de ajo. Corta en trozos unos cuantos de dientes de ajo, ponlos en un recipiente y recúbrelos con miel. Deja que repose durante unos dos horas y filtra bien. Toma una cucharadita de este jarabe varias veces al día hasta que notes mejoría.

Caldo de ajo contra la hipertensión:

El ajo resulta muy efectivo para tratar las dolencias cardiovasculares. Una buena forma de tomarlo es con este rico caldo: Pela siete dientes de ajo y una cebolla y échalos en un litro y medio de agua hirviendo. Añade también una zanahoria, una rama de apio y la corteza de un limón. Cuece durante un par de minutos y retira del fuego. Deja que repose durante una noche y al día siguiente ya estará listo para tomar. Filtra y bebe un vasito antes de cada comida.

Buena digestión:

A pesar de tratarse de un alimento con un sabor muy fuerte, el ajo resulta muy eficaz para el estómago y combate muchas infecciones intestinales como la diarrea, la colitis y la flatulencia. Antiguamente, a los niños se les colgaban dientes de ajo en el cuello para ahuyentar las lombrices. Hoy en día, afortunadamente, basta con incluir ajos picados en la comida para obtener el mismo efecto.

Ajo para aliviar la faringitis:

No encontrarás mejor antiséptico para el cuello que esta infusión de ajo. Maja un diente de ajo en el mortero y échalo en una taza de leche caliente. Deja que repose durante unos diez minutos y tómalo a sorbos. Si no te gusta su sabor, puedes utilizarlo únicamente para hacer gárgaras.

Ajo para combatir la retención de líquidos:

El ajo te puede ayudar a mejorar la circulación y evitar la hinchazón de brazos y piernas por culpa de la retención de líquidos. Para conseguirlo, tan sólo tienes que tomar un dientes de ajo entero en ayunas. Si el sabor del ajo a esas horas te resulta algo desagradable, podrás obtener un efecto similar sustituyéndolo por perlas e ajo. Tienen las mismas virtudes pero ninguno de sus inconvenientes.

Elixir de la eterna juventud:

Este elixir puede ayudarte a combatir la artrosis, el colesterol o los trastornos cardiovasculares. Es también un antioxidante con poderes rejuvenecedores. Tritura 25 gramos de ajo y échalo en 60 mililitros de alcohol etílico para uso interno. Toma 15 gotas disueltas en agua cada mañana.

Ajo como afrodisíaco:

El ajo no sólo reina en la cocina, también en el dormitorio tiene mucho que hacer. Y es que este bulbo es uno de los afrodisíacos masculinos más efectivos. Tan sólo hay que frotar con ajo dos rebanadas de pan y degustarlas con un poco de aceite. El efecto no se hace esperar.

Crecepelo de ajos y miel:

El ajo estimula el riego sanguíneo. Por esta razón, las abuelas lo utilizaban para estimular el crecimiento del cabello. Fricciona la cabeza a diario con una pequeña cantidad de este ungüento de ajo y pronto notarás los resultados. Necesitarás: 100 gramos de ajos, 100 gramos de cera de abejas y 100 gramos de miel.

Preparación: Maja los ajos en el mortero y ponlos en un recipiente. Añade la cera de abeja y caliéntalo al baño María removiendo bien. Cuando se funda, añade la miel y retira del fuego cuando esté caliente.

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